La conferencia en retrovirus e infecciones oportunistas (CROI), es una reunión anual de profesionales médicos y científicos de nivel internacional conducida en los EEUU. Los áltimos avances, adelantos e investigaciones en el campo del VIH/SIDA son presentados, además de cubrir diversos temas sobre otras enfermedades infecciosas. La décima CROI se llevó a cabo en febrero del 2003 en la ciudad de Boston. La información presentada a través de posters y presentaciones orales es abrumadora. En este artículo se resume un popurrí de algunos de los nuevos medicamentos en camino, estudios comparativos, interacciones medicamentosas y otros riesgos a identificar con TARSA.
Algunos de los nuevos medicamentos en camino
Inhibidores de la entrada: Los antagonistas CCR5 y CXCR4 –complejos en
su funcionamiento— básicamente, se unen a receptores celulares
que el VIH utiliza para poder interceptar e ingresar a la célula. Están
en etapas tempranas de experimentación y aunque se ha descubierto que
ocasionan algunos efectos no deseados, los investigadores siguen mostrando gran
interés.
El anticuerpo monoclonal TNX-355, es una inmunoglobulina que se une al receptor
CD4, bloqueando al VIH a que realice esta acción. Potente in-vitro. Ya
está en fase de experimentación en individuos VIH-1 positivos
experimentados en antirretrovirales.
Inhibidores de fusión: T-1249, pertenece a la misma familia de T-20 (Fuzeon),
con similar mecanismo de acción pero se une a la proteína gp41
en un sitio diferente, permitiendo trabajar en aquellos pacientes que desarrollaron
resistencia a T-20. Parte del ensayo clínico de T-1249 consistió
en la administración de una inyección diaria a pacientes que sufrieron
falla virológica en la fase experimental con T-20. El estudio demostró
respuesta virológica con T-1249, demostrando que podría ser utilizado
como terapia de rescate en pacientes con resistencia a T-20.
Los denominados inhibidores, ya sean de fusión o de entrada (denominación
más amplia, la cual incluye a muchos inhibidores que se encuentran en
etapas experimentales), poseen una característica particularmente diferente
a los ya conocidos antirretrovirales. Una de las ventajas es que al evitar el
ingreso del VIH a la célula, los pacientes que generen resistencia a
los antirretrovirales ya utilizados, tendrían grandes posibilidades de
responder favorablemete a estos nuevos medicamentos.
Inhibidores de la proteasa (IP): TMC-114 es potente in-vitro contra cepas silvestres
y resistentes a otros IP. El estudio, sin embargo, evaluó a pacientes
experimentados en antirretrovirales y con resistencia al IP de sus respectivos
regímenes. Se suministraron tres diferentes dosis de TMC-114 (en formulación
líquida conteniendo un componente emulsificante, conocido por producir
toxicidad gastrointestinal) co-administradas todas con 100 mg de ritonavir como
adyuvante. Se obtuvieron reducciones en las cargas virales (menor de 400 c/ml)
en los tres grupos (en un rango de 30 a 46% de los pacientes, dependiendo del
grupo). Los efectos indeseables más comunes fueron gastriontestinales
y dolor de cabeza. Todavía no se conocen los patrones de resistencia
de este antirretroviral. Entre otros inhibidores presentados estuvieron atazanvir,
tripanavir y pro-droga de amprenavir (908).
El estudio comparativo más esperado de los 2 ANN
Se presentó el estudio comparativo de efavirenz (SustivaÆ) y nevirapine
(ViramuneÆ), ya aprobados por la FDA. Estos medicamentos se compararon
por primera vez en un mismo estudio, produciendo resultados un poco diferentes
a lo esperado. Ambos mostraron similitudes, una respuesta satisfactoria en cuanto
a la disminución de la carga viral y aumento también similar en
el conteo de las células (CD4+). El ensayo fue realizado en centros de
diferentes países de diversos continentes durante un período de
48 semanas. El International Antiviral Treatment Evaluation Center (IATEC),
financiado por Boehringer Ingelheim, condujo el estudio. Un total de 1.216 pacientes
sin experiencia en antirretrovirales fueron elegidos aleatoriamente y divididos
en 4 brazos. (Ver cuadro # 1).
Lo bueno: Ambos mostraron equivalencias en la respuesta virológica e
inmunológica. ViramuneÆ mostró similar efectividad en sus
dos formas de dosificación (una y dos dosis diarias). ViramuneÆ
se comportó bien con los lípidos.
Lo esperado: Relacionado a efectos colaterales los pacientes en el grupo de
ViramuneÆ presentaron alteraciones enzimáticas en las pruebas de
función hepática y aquellos en el grupo de efavirenz los ya conocidos
efectos indeseables del sistema nervioso central (insomnio, pesadillas, depresión,
etc.).
Lo aprendido: ViramuneÆ es conocido por causar problemas en el hígado
pero, un control enzimático del laboratorio hepático rutinario
y evitar su utilización en personas con antecedentes patológicos
en el hígado prevendría –teóricamente– el daño
hepático. Con SustivaÆ realizar una buena historia clínica
para descartar desórdenes psiconeurológicos.
Conclusión: Ambos ANN demostraron igualdad en cuanto a eficacia y pueden
ser suministrados en una sola dosis diaria (menor n_ de dosis y menor n_ de
píldoras por día si se los compara con otros regímenes).
El resto depende del médico y la historia clínica del paciente.
Para pacientes con riesgo cardiológico o problemas lipídicos o
patología del SNC, ViramuneÆ sería mejor; para aquellos
con problemas hepáticos, SustivaÆ será el candidato. Ambos,
por supuesto, respaldados con otros antirretrovirales. También deberían
evaluarse otros efectos adicionales colaterales de ambos ANN, como son las reacciones
alérgicas en piel de ViramuneÆ o los defectos de nacimiento con
SustivaÆ.
Interacciones medicamentosas de Tenofovir (Viread) vs ddI (Videx EC)
En el campo del VIH, siempre hay que lidiar con las interacciones medicamentosas.
En ocasiones nos ayudan a mejorar un régimen y en otras es mejor saberlo
para evitar mayores efectos adversos.
Una de las interacciones más recientes es la de Viread y Videx EC. Ambos
medicamentos son suministrados en dosis orales de una sola toma diaria. Un porcentaje
de profesionales lo están empleando con sus pacientes y han sucitado
algunos inconvenientes debido a su interacción farmacocinética,
ocasionando casos reportados de pancreatitis.
El estudio presentado en la conferencia (poster 533) mostró que existen
interacciones. El estudio comparó los niveles sanguíneos obtenidos
de Videx EC 400 mg como ánico medicamento, con la dosis habitual de Viread
de 300 mgs con Videx EC de 250 mgs. (Ver cuadro # 2).
El estudio demostró que exiten interacciones. Sin embargo, se pueden
sumistrar ambas dosis de medicamentos al mismo tiempo y, es bien tolerada, si
la dosis de Videx EC es ajustada adecuadamente a su dosificación de 250
mgs al día. Por otro lado, se podría ingerir con una comida liviana,
eliminando ese estómago vacío que se requiere para tomar Videx
EC.
Otro riesgo a identificar con TARSA: Enfermedad cardíaca
Como dice el dicho en español, “¿qué fue primero,
el huevo o la gallina?”. Muchos datos y pocos resultados, ya sean retrospectivos
o prospectivos aceptables, existen con respecto a la relación de TARSA
con el desarrollo de enfermedad cardíaca. Varios factores causales pueden
ser señalados: dislipemias, alteraciones en la coagulación (trombos),
resistencia a la insulina, etc.
El estudio presentado denominado D.A.D., es un estudio prospectivo, observacional
con 23.468 pacientes seleccionados en Europa, Australia y EEUU. Es a largo plazo,
con seguimientos hasta el año 2005. Tanto este estudio, como otros estudios
de características retrospectivas, concluyen en lo mismo: Evaluar los
riesgos segán la historia médica del paciente, como factores independientes
relacionados al incremento de enfermedad cardíaca, hipertensión,
hipercolesterolemia, diabetes, edad, sexo masculino y otro factores reversibles
como es el consumo de cigarrillos y la falta de actividad física.
El estudio D.A.D demostró un cierto incremento relativo de infarto de
miocardio en pacientes que estaban en tratamiento anitrretroviral. De todas
maneras el estudio requiere de mayor seguimiento. Mientras tanto los médicos
no tendrán otra opción que seguir evaluando los beneficios de
administrar tratamiento antirretroviral, versus los riesgos de enfermedad cardíaca
relacionados directamente a TARSA, los cuales no han podido ser categóricamente
demostrados hasta la fecha.