Definiendo el éxito
Por Oscar Reconco

Piense por un momento en su vida. ¿Dónde se encuentra?, ¿está feliz?, ¿está marchando todo como usted quiere?, ¿se levanta todos los dÌas emocionado y ve su dÌa positivamente?, ¿se siente bien?, ¿se encuentra bien de salud?, ¿está satisfecho profesional y económicamente?, ¿cree que ha hecho una diferencia en la vida de otros?, ¿toma vacaciones más a menudo?

Piense en alguna persona que conoce y ha tenido mucho éxito, la cual admira o envidia positivamente. ¿Qué es lo que ha hecho para lograr ese estado donde se encuentra y qué podrÌa hacer usted para lograr ese mismo éxito?

Como podrá ver, si usted ha respondido positivamente a alguna de las preguntas anteriores, de una u otra manera significa que usted ha tenido éxito en su vida. El secreto está en cómo hacer más cosas que nos gustan y nos dan mucha satisfacción y que a la larga nos traen mucho éxito.

El éxito es muy diferente para cada uno de nosotros. Para algunos, el amasar enormes cantidades de dinero significa éxito. Para otros, tener una buena relación con su pareja significa también mucho éxito; tener una casa muy bonita y un buen trabajo donde gana lo suficiente.

Una cosa de mantener en mente es que a través de los años la definición del éxito cambia dramáticamente. Por ejemplo, cuando somos adolescentes el éxito probablemente significa que nos va muy bien en la escuela y somos aceptados socialmente. Cuando entramos en los veintes, empezamos a pensar en nuestra identidad y en qué tipo de futuro deseamos para nosotros.

Cuando estamos entre los 20 y 30 años, empezamos a buscar una dirección en nuestra vida profesional. En esta edad algunos de nosotros estamos trabajando muy duro y en trabajos que quizá no nos llenan internamente, ni mucho menos nos dan la pasión necesaria para hacer un buen trabajo que realmente nos satisfaga.

Cuando entramos a los 40 nos entra la nostalgia y nos preguntamos: “¿qué he hecho de mi vida?, ¿para dónde voy?, ¿me siento satisfecho?, ¿dónde me encuentro espiritualmente?, ¿soy feliz?”.
Finalmente nos llegan los 50, el famoso medio siglo de nuestra vida. Realmente empezamos a preguntarnos: “¿para dónde voy, ¿me siento realizado/a o qué es lo que falta en mi vida?, ¿por qué siento un vacÌo interno?”

Es muy importante que comience a definir lo que significa el éxito para usted. Pregántese qué es lo que quiere de la vida, cómo quiere vivir su vida, qué quiere hacer con su tiempo libre. Sueñe, piense en grande, hágase un plan de trabajo y tome acción inmediata. Su meta final tiene que ser la de ser feliz y la de vivir en el presente. Recuerde que el éxito comienza desde adentro. El éxito no se define con todo aquello material que usted posee. Otra cosa importante de recordar es que el éxito está disponible para cada uno de nosotros.
Muchos de nosotros saboteamos nuestros sueños y con ello nuestro éxito. El sabotaje ocurre cuando no tenemos fe que llegaremos muy lejos, cuando nuestros sueños nos asustan por la responsabilidad que viene con ellos al hacerlos una realidad, cuando no creemos en nosotros mismos. También nuestros amigos y familiares nos pueden sabotear porque quizá ellos nunca lograron tener éxito. El sabotaje hacia el éxito toma más fuerza cuando nos falta claridad en lo que queremos hacer de nuestra vida, cuando no hay suficiente motivación, cuando hay miedo al fracaso, cuando nos sentimos inseguros.

No deje que su éxito y sus sueños sean saboteados; trabaje duro y con certeza sobre lo que usted quiere. Pida ayuda si es necesario, obténgala de un consejero o guÌa que le pueda ayudar a tener una mejor visión y claridad de lo que realmente desea en la vida. Haga un inventario de su vida y descubra dónde se encuentra en este momento. No se vaya a sorprender del resultado. Recuerde, el éxito está al alcance de todos.