Piense por un momento en su vida. ¿Dónde se encuentra?, ¿está
feliz?, ¿está marchando todo como usted quiere?, ¿se levanta
todos los dÌas emocionado y ve su dÌa positivamente?, ¿se
siente bien?, ¿se encuentra bien de salud?, ¿está satisfecho
profesional y económicamente?, ¿cree que ha hecho una diferencia
en la vida de otros?, ¿toma vacaciones más a menudo?
Piense en alguna persona que conoce y ha tenido mucho éxito, la cual
admira o envidia positivamente. ¿Qué es lo que ha hecho para lograr
ese estado donde se encuentra y qué podrÌa hacer usted para lograr
ese mismo éxito?
Como podrá ver, si usted ha respondido positivamente a alguna de las
preguntas anteriores, de una u otra manera significa que usted ha tenido éxito
en su vida. El secreto está en cómo hacer más cosas que
nos gustan y nos dan mucha satisfacción y que a la larga nos traen mucho
éxito.
El éxito es muy diferente para cada uno de nosotros. Para algunos, el
amasar enormes cantidades de dinero significa éxito. Para otros, tener
una buena relación con su pareja significa también mucho éxito;
tener una casa muy bonita y un buen trabajo donde gana lo suficiente.
Una cosa de mantener en mente es que a través de los años la definición
del éxito cambia dramáticamente. Por ejemplo, cuando somos adolescentes
el éxito probablemente significa que nos va muy bien en la escuela y
somos aceptados socialmente. Cuando entramos en los veintes, empezamos a pensar
en nuestra identidad y en qué tipo de futuro deseamos para nosotros.
Cuando estamos entre los 20 y 30 años, empezamos a buscar una dirección
en nuestra vida profesional. En esta edad algunos de nosotros estamos trabajando
muy duro y en trabajos que quizá no nos llenan internamente, ni mucho
menos nos dan la pasión necesaria para hacer un buen trabajo que realmente
nos satisfaga.
Cuando entramos a los 40 nos entra la nostalgia y nos preguntamos: “¿qué
he hecho de mi vida?, ¿para dónde voy?, ¿me siento satisfecho?,
¿dónde me encuentro espiritualmente?, ¿soy feliz?”.
Finalmente nos llegan los 50, el famoso medio siglo de nuestra vida. Realmente
empezamos a preguntarnos: “¿para dónde voy, ¿me siento
realizado/a o qué es lo que falta en mi vida?, ¿por qué
siento un vacÌo interno?”
Es muy importante que comience a definir lo que significa el éxito para
usted. Pregántese qué es lo que quiere de la vida, cómo
quiere vivir su vida, qué quiere hacer con su tiempo libre. Sueñe,
piense en grande, hágase un plan de trabajo y tome acción inmediata.
Su meta final tiene que ser la de ser feliz y la de vivir en el presente. Recuerde
que el éxito comienza desde adentro. El éxito no se define con
todo aquello material que usted posee. Otra cosa importante de recordar es que
el éxito está disponible para cada uno de nosotros.
Muchos de nosotros saboteamos nuestros sueños y con ello nuestro éxito.
El sabotaje ocurre cuando no tenemos fe que llegaremos muy lejos, cuando nuestros
sueños nos asustan por la responsabilidad que viene con ellos al hacerlos
una realidad, cuando no creemos en nosotros mismos. También nuestros
amigos y familiares nos pueden sabotear porque quizá ellos nunca lograron
tener éxito. El sabotaje hacia el éxito toma más fuerza
cuando nos falta claridad en lo que queremos hacer de nuestra vida, cuando no
hay suficiente motivación, cuando hay miedo al fracaso, cuando nos sentimos
inseguros.
No deje que su éxito y sus sueños sean saboteados; trabaje duro
y con certeza sobre lo que usted quiere. Pida ayuda si es necesario, obténgala
de un consejero o guÌa que le pueda ayudar a tener una mejor visión
y claridad de lo que realmente desea en la vida. Haga un inventario de su vida
y descubra dónde se encuentra en este momento. No se vaya a sorprender
del resultado. Recuerde, el éxito está al alcance de todos.